A veces ocurre que tenemos un disco que al pasarlo al medio con el que escuchamos música fuera de nuestra comutadora se desordenan sus temas, es decir, no siguen el orden de quien lo hizo (lo que es indeseable en particular cuando están ‘enganchados’), e incluso se los intercala entre temas de otros discos, también desordenados, etc.

Resulta útil entonces concatenar esos archivos de música. Para lo cual hay diversas formas, pero esta me parece la más sencilla de todas. Consiste simplemente en usar el comando bash cat.

Lo que puede hacer entonces es, desde el intérprete de comandos, situdos en la carpeta del disco en cuestión, y en el caso (el más habitual) en que aparezcan nombrados los temas de modo tal que el orden alfabético coincide con el orden del disco (lo cual ocurre cuando a cada track se le antepone un número en ese orden), escribir simplemente:

cat *.mp3 > Nombre_del_disco.mp3

Si en la carpeta sólo están los archivos de música, basta esribir

*

en lugar de

*.mp3

Sin embargo, esto puede no ser la mejor opción, dado que la información del primero de los archivos concatenados será la misma que la que tenga el resultante. En este otro blog se menciona otra opción.